Publicamos este mes la ficha de una de las plantas más solicitadas en verano. Es de muy fácil cuidado, solo hay que tener en cuenta unos cuantos truquillos.
Temperatura – No resiste las heladas intensas y menos las de colores claros. En nuestro clima suelen perder las hojas en invierno rebrotando en primavera. Con estos inviernos tan cálidos ya es normal verlas en flor en determinados sitios también en invierno.
Riego – El mínimo indispensable. En verano regar cuando se vean las hojas lacias. En invierno se puede regar una vez cada 3 semanas o con la lluvia. No tolera el exceso de agua y las raíces se pudren. Si la regamos demasiado no florecerá y puede llegar a perder todas sus hojas.
Un truco, cuando quieras que crezca y se ponga muy verde, riégala con más frecuencia, una vez ha crecido lo que quieres, poco a poco la dejas de regar hasta el máximo que te permita la planta, entonces comenzará a sacar flor.
Abono – No abonar demasiado. Poner la mitad de la cantidad indicada. Son plantas que suelen crecer en suelos muy pobres. Si la abonamos demasiado no florecerá.
Consejo – Si te fijas, las buganvillas más bonitas son las que crecen abandonadas. Ponla en una buena maceta y ten mucho cuidado con sus raíces al trasplantar, son muy delicadas.